lunes, 6 de febrero de 2006

Isabel y Santiago




Y aun nadie había oído esta historia ....

Él apenas tenia 12 años, estaba ahí en aquella casa de mil colores
esperando no se a quien, mirando no se que...





Paliducha ella vestía una blusa larga de color rosa y unos pantalones oscuros no muy ceñidos, de cabello largo y claro como la arena del mar. Apenas pudo ver su rostro. Tenia en los ojos las lágrimas de la tristesa, del dolor, de la soledad

Anonadado por que nunca había visto unos ojos tan dulces, Santiago sintió que su mirada atravesó sus pupilas, entraron por su garganta, traspaso su corazón y se perdió
por sus pulmones. 




Fueron 3 largos segundos y apenas pudo sostener la mirada, cuando cometió la estupidez de voltear. (tan Linda y tan triste se preguntaba a si mismo) volvió la mirada  para  verla otra vez y ya no estaba, Desesperado la busco por todos lados y ni así la encontró.


Jamas supo quien era ni de donde venia. Días y noches recordando aquellos lindos y tristes ojos. Santiago decidió darle un nombre, él la llamaba " la dulce niña de los ojos tristes " ( por que ni su nombre sabia)

En sus sueños siempre la veía, unas veces llorando y otras riendo. Le decía no me dejes y despertaba del sueño y estaba solo. Fueron día, Fueron Meses, Fueron años, en los que su  mente solo recordaba su mirada. Le parecía un castigo recordarla siempre y condenado a vivir así.

Jamas olvidare esa época, ese tiempo de los juguetes, los amigos, la escuela y el recreo. Tiempo de las escondidas (aunque nunca entendía por que se llamaba así; Acaso era un juego solo para niñas? y por que siempre me tocaba buscar a mi?)  La botella borracha, los chapes (mejor dicho los picos nomas, por que en esa época la lengua solo era para los chupetines)  Los regalos de navidad, (pedasos de plástico con forma de robots o algún super héroe) mi primera bicicleta (y me saque la mierda haciendo el caballito)
Aquella época llena de alegría, felicidad e inocencia. lejano a lo que es hoy en día.


Paso mucho tiempo; 6 años diría yo, no recordaba nada ni la imagen d mi padre
que también se fue prometiendo mil cosas de las que solo mi madre recuerda.
El rencor, la tristesa, el odio cosas que Santiago no conocía crecían muy dentro de él
(bah!!! parte de la vida, parte de la realidad ) cosas que hoy aprendió.

Aquella tarde fuera de su casa, sentado en una esquina gastándose la vida (como siempre) haciendo hora con los patas,  jugando un partido de fútbol con apuesta de 50 céntimos por cabeza; hizo 2 goles, 2 wachas y hasta un autogol.
A lo lejos vio una hermosa chica, sus curvas dibujaban su cuerpo, el ombligo al aire mientras sus cenos decían que aún era una niña, la piel blanca como un fantasma y de  gracioso caminar.


"  Ya pe! juega!" alguien le grito; Volviendo en si. no pudo hacer mas nada, desconcentrado de las jugadas su equipo perdió 4 a 2.  Su única apuesta ya la tenia el otro equipo. Misios se fueron a descansar, asados con cara de pocos amigos, gritandose unos a otros "tu tienes la culpa" "amarra bola "pajero" fue a tomar un poco de agua (de caño por que ni para la gaseosa tenia)

Como por arte de magia apareció frente a Santiago aquella chica de gracioso caminar, y le dijo : "Hola"  y le dio un beso en la mejilla.
Atónito y de manera automática respondió igual. Apenas pudo ver su rostro, sus bonitos labios que te invitaban a beber de ellos para que después quedaras con mas sed  que nunca. La nariz respingada (esa palabra me suena a otra cosa) Y sus ojos de color miel, ojos soñadores y melancólicos que parecían que en cualquier momento iban a llorar.

Santiago se perdió por un instante en el baúl de sus recuerdos, cuando sentía haber encontrado algo que tanto había buscado, algo que nunca fue suyo "Mierda" dijo él "Pero si es ella" Cuanto había cambiado, ya era toda una mujer, ya no era aquel Ángel  paliducho que tanto recordaba, ya no era " La dulce niña de los ojos tristes"



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